Fue el día en el que le descubrí, no imagine lo que sucedería un mes después, no lo planeamos simplemente coincidimos, no olvide ese día por la serie de situaciones que viví, en un café donde el humo no podía surgir por los ojos irritados de un baterista, una preocupación por mi parte de un periodo que no llegaba y que anhelaba su aparición, un brindis inolvidable con un café humeante, una mirada que me perseguía, pero que yo no notaba, una sonrisa que me lo confirmo, fue en un lugar, creo que una hendija donde le volví a ver, y nos encontramos uno al lado del otro hablando de cotidianidades, y cosas no tan cotidianas, no era cotidiano conocerle.
No le quise dar la importancia por que ya mi corazón estaba dejando de latir para el amor, estaba suicidando la vida de un alma perdida… Suicidando mi vida bajo un esquema de superficialismo, de falsedades, apariencias que no me pertenecían, ya venía cerrando el tema de amar, de creer, me venía convirtiendo en un maniquí manejado por el placer y no precisamente el mío… Lo acepto me interese por él, me intereso su manera de ser, la alegría que sus ojos esparcían, que me lograron contagiar, desde ese día mi imaginación se dio a la tarea de fabricar imágenes, y situaciones en las que los dos coincidíamos, pero seguía en la lucha de no darle la importancia, para no acabar en las mismas situaciones de siempre.
Era imposible olvidar ese día por que mi voz no tenía el mismo tono que el día anterior, era una voz gastada por las canciones coreadas, coreadas del alma, y el sueño concurría, no me abandonaba ya que solo había logrado dormir unas cuantas horas, no las suficientes para proveer las fuerzas necesarias, y en clases no se podía hacer el ritual del descanso, en fin… Desde ese día no pare de recordarle e inconscientemente su nombre se aparecía en mis conversaciones, anhelaba saber que hacía, que le apasionaba, que le enojaba, quería llegar a conocerle, saber si esa sonrisa había sido para ser un poco amable con la plumita recién llegada…
Decidí convertirlo en uno de mis contactos, para tener la excusa de que quería saber más de la gente que escuchaba y concurría al mal país, todo era un presagio del amor,… El significado de haberle conocido es la alegría de mis días.
Una razón más para amar la vida, para agradecer al Divino por las bendiciones y tesoros que me da.
Fue en el momento que entendí que no se podía prescindir del amor, que no se podía andar por la vida evitando la felicidad, si no hubiera hecho caso a mi intuición, a mis sentimientos, le habría dado la espalda a un hombre valeroso, no es perfecto, pero le amo, no es el único, pero es mi amor, no tiene todo el oro del mundo, pero es el más valioso, es el que se ha convertido una razón de existir, ahora entiendo la dependencia que se le atribuye a la pareja, que muchas ocasiones critique pero que el día de hoy compruebo, y no lo niego que vendrán cosas que nos van a dañar, que nos vendrán a afectar, por que no todo es color de rosa, pero espero tener la madurez y la entereza para superar lo malo y aceptar lo bueno con alegría y paz, y junto con él descubrir el sentido del amor.
Junto a él se le ve diferente a la vida…